Diferencias entre póker Texas Holdem y Omaha agosto 9, 2022 Juan Blanco https://www.top10pokersites.net/es

Diferencias entre póker Texas Holdem y Omaha

Last Updated agosto 9, 2022 by Juan Blanco
póker
Foto: Unsplash

Texas Hold’em es la modalidad favorita para la gran mayoría de los jugadores de póquer. Poco a poco, fue restando protagonismo al clásico 5 Card Draw Póker y se convirtió en la variante más popular tanto para los jugadores que juegan de forma presencial como para aquellos que disfrutan de este juego de cartas en su página de póker online preferida. Sin embargo, también existen jugadores especializados en la modalidad Omaha, que cada vez se ve con más frecuencia en las páginas de póker en línea.

A pesar de que el desarrollo del juego y las reglas son muy similares, no pienses que por saber mucho de Texas Holdem vas a poder triunfar fácilmente en una mesa de póker Omaha. En este caso podemos encontrar muchas similitudes: el orden de valor de las manos es el mismo para las dos modalidades y ambas cuentan con cuatro rondas de apuestas: preflop, flop, turn y river. Sin embargo, entre Holdem y Omaha también existen diferencias sustanciales.

En cualquier caso, si sueles jugar a Holdem y apenas conocer póker Omaha es probable que supongas que los dos juegos son iguales, o que sus pequeñas diferencias no son dignas de un análisis muy profundo. Sin embargo, si eres habitual en el mundo del póquer, sabrás que hay muchos profesionales que eligen una por encima de la otra o encuentran diferencias fundamentales en la forma de jugarlas. Por eso, en esta guía vamos a analizar las diferencias entre póker Texas Holdem y Omaha.

Número y uso de las cartas

Para comenzar, debemos señalar que si conocer la guía básica de Texas Holdem sabrás que cada jugador recibe dos cartas ocultas que, sumadas a las cinco cartas comunitarias de la mesa suman un total de siete cartas para combinar. Con esas siete cartas, debes formar la mejor mano que puedas sin ninguna restricción: podrías usar las cinco cartas de la mesa, o una tuya y cuatro comunitarias, o dos tuyas y tres comunitarias.

En contraposición, la variante Omaha entrega cuatro cartas a cada jugador, aunque el desarrollo de la mano es idéntica a Texas Holdem: un flop de tres cartas, un turn donde se agrega otra, y un River donde se destapa la quinta carta comunitaria. Sin embargo, obligatoriamente en la modalidad Omaha hay que formar una mano utilizando dos cartas de la mano y tres de la mesa.

Teniendo en cuenta la cantidad de cartas en juego, necesitas tener mucho cuidado a la hora de apostar, ya que con nueve cartas se pueden formar muchas más combinaciones que con siete. Además, si eres nuevo en el Omaha, podrías caer en el engaño fácilmente por la primera impresión de tu mano.

Supongamos que recibes un póker de ases en tu mano inicial en una partida Omaha. ¿Eso significa que si nadie consigue la escalera real tienes muchas probabilidades de ganar la mano? ¡No! Recuerda que solamente puedes usar dos cartas de tu mano. Por tanto, automáticamente dos de tus ases quedan «inhabilitados» y tu único consuelo será saber que nadie más puede tener un as en su mano, y que tampoco caerá otro as en la mesa (dado que todos están en tu mano). Esto, también, quiere decir que cuentas con un par de ases, pero no podrás transformarlo en un set (y mucho menos en un póquer).

Si nos regimos por un análisis meramente matemático, encontraremos que en el Texas Hold’em podríamos combinar 169 manos distintas. En cambio, en Omaha son 16432 (teniendo en cuenta que son cuatro cartas y podríamos recibir combinaciones distintas de palos, parejas en mano y demás). De esta forma, un jugador de Omaha tiene muchísimas más posibilidades de mezclar y combinar sus cartas personales con las comunitarias, y así mejorar su mano. Cada vez que se descubre una carta comunitaria, el panorama cambia completamente, ya que, como dijimos, solo se pueden usar tres cartas de la mesa.

Por ejemplo, al mostrarse el turn, tu mano podrá incluir esa carta siempre y cuando deje de incluir a alguna de las tres anteriores. En cambio, en el Hold’em el juego es más lineal: si no tienes las cartas ganadoras, muchas veces el River no podrá cambiar en absoluto tu suerte. No existe este abanico de posibilidades que ofrece el Omaha donde se puede apostar a múltiples proyectos.

La fuerza de las manos en Texas Holdem y Omaha

Si bien el orden en que se valoran las manos es el mismo para los dos juegos, no siempre tendrán el mismo potencial ganador. Volvamos al ejemplo en que recibes los cuatro ases en una mano de Omaha. Si pensamos en la estructura de juego, ya tienes imposibilitado formar una escalera o un color: claro, en Omaha sí o sí hay que usar dos cartas de la mano. Si solo cuentas con ases, sería imposible formar una escalera con dos ases y tres cartas comunitarias. Lo mismo ocurre con el color: no tienes dos cartas del mismo palo y, por lo tanto, jamás podrás combinarlas con otras tres de la mesa.

Ahora, piensa que consigues un par de ases en Hold’Em. No habría mucho que analizar, ya que es la mejor combinación que podrías recibir antes de ver el flop. En este caso, sí será difícil que el resto de participantes formen mejores manos que la tuya. En cambio, en Omaha, al tener cuatro cartas, es muy factible que puedan combinar dos de ellas con tres de la mesa y dejen a tu par de ases en el olvido.

Estructura de las apuestas

Si bien reglamentariamente está permitida toda estructura de apuestas en ambas modalidades, lo más tradicional es encontrar mesas de póker Holdem sin límite y mesas de Omaha con pot limit. Esto quiere decir que la máxima apuesta en cualquier instancia de una partida Omaha debe ser, a lo sumo, del valor del bote en ese momento.

Esto cambiará completamente la forma de juego, y si lo piensas bien, está relacionado con las posibilidades de cada juego: en Texas Holdem es frecuente (sobre todo en etapas específicas en los diferentes tipos torneos o freeroll póker online) ver a jugadores que apuestan all-in antes de ver el flop. ¡Y claro que tiene lógica! Porque es mucho más probable que una mano en Hold’em mantenga su valor después del flop.

En cambio, en Omaha el valor de las manos será mucho más relativo a lo que ocurra con las cartas comunitarias. Si bien hay manos mejores y manos peores, en definitiva, la incidencia de la mesa será la que determine en qué situación estamos.

Así pues, en Omaha póker quizás no tenga tanto sentido apostar todo sin haber visto al menos el flop. De esta manera, las apuestas en Omaha crecen de manera más progresiva o armoniosa, mientras que en Hold’em siempre existe esa adrenalina del factor sorpresa: en cualquier momento, un jugador puede apostar todas sus fichas y polarizar el juego completamente.

Como dijimos al principio: podrás encontrar partidas Omaha sin límite, así como también partidas de póker Texas Holdem con pot limit, pero son la minoría.

Acción y riesgos

De acuerdo a lo que mencionamos que caracteriza a cada una de estas variantes de póker, podemos asegurar que se espera más acción en la modalidad Omaha. Esto se da porque cada carta puede cambiar totalmente el panorama del juego. En el caso de Holdem póker, hay manos iniciales que son muy difíciles de mejorar. Por lo tanto, es habitual ver que en una mesa de 9 jugadores solo dos o tres vean el flop.

En la modalidad Hold’em, gran parte de las decisiones se toman de acuerdo a las cartas ocultas y un jugador sabe cuáles son sus posibilidades antes de ver el flop. Por su parte, en Omaha prácticamente todo se encamina a partir del flop, por lo que es más frecuente ver varios jugadores involucrados en una mano hasta esa ronda.

En cuanto a los riesgos, el factor nombrado del límite de apuestas es decisivo: el Texas Holdem saca una gran ventaja desde la posibilidad de que los jugadores hagan all-in en cualquier ronda de apuestas, y esto obliga a afinar la lectura de los rivales (y, por supuesto, a asumir mayores riesgos con apuestas tan altas).

¿Es mejor jugar Texas Holdem u Omaha?

Como conclusión de todos los puntos que estuvimos viendo, podríamos decir que el póker Texas Hold’em es una variante con lecturas más sencillas, puesto que ofrece menos posibilidades de cambio. Por lo tanto, si estás dando tus primeros pasos en este mundo, la mejor opción para ti sea el póker Holdem. Decimos esto porque además de ser la más jugada tanto de forma presencial como en las diferentes salas de póker online con dinero real, Holdem es un juego más sencillo de comprender.

Para finalizar, en cuanto a la variante Omaha, es una buena alternativa para jugadores que ya tengan una base sólida en Texas Holdem y se animen a aventurarse en otras variantes. Recuerda: las reglas y las combinaciones de cartas son las mismas, pero… ¡Son dos juegos con muchas características diferentes!

Juan Blanco Editor

Juan es uno de nuestros redactores principales de Póker de nuestra página en español para usuarios tanto de España como de Latinoamérica. De la misma manera, colabora con nuestra web en inglés, redactando diferentes noticias relacionadas con el sector del póker para lectores de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia.

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